Mostrando entradas con la etiqueta Ideas de madrugada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ideas de madrugada. Mostrar todas las entradas

10 sept 2014

Left me lying here on the floor

No quiero tener que recordar cómo hemos llegado aquí, a pesar de que fue fácil y sencillo. Nada de complicaciones, como la seda. Ya sabes, de esas cosas que surgen sin más, que no las buscabas pero que cuando están a punto de pasar deseas que ocurran.
No quiero tener que recordar en qué momento decidí nada. Ni en qué momento tendré que decidirlo.
Hay decisiones complicadas; cosas de las que hablar y que uno simplemente quiere callarse.
Cosas que se callan pero deberían gritarse. Muchos lo dicen, es un peligro ser una bomba de relojería a punto de estallar. Y yo estallé, pero soy incapaz de volver a mi forma original. Porque ya es imposible.
Y es inevitable, todas las noches me tumbo y miro al techo, sin apagar la luz, y pienso en ello. No falla. Unos minutos, luego decido que es mejor dormir o acabaré aquí escribiendo cosas que no debo, o hablando con alguien contándole cosas que no debería saber, o simplemente siendo completamente sincera, algo que por la noche se ve tan tan fácil...
"Baby we both know that the nights were mainly made for saying things that you can't say tomorrow day"
¿Algo más que deba añadir? Sí, bueno. No puedo esperar que la noche me ampare para siempre.
Me gustan los riesgos, y toca arriesgarse.


6 jul 2014

We might be dead by tomorrow

Estoy tan cansada.
Y tan decepcionada.
¿Pero qué camino es este? Si está siendo difícil, es que es el camino correcto, decían. Pero una cosa es difícil y otra muy distinta es que esté siendo doloroso. Fue un inicio tan perfecto, idílico, que ahora que veo cómo es realmente, que se ha ido el sol... es horrible.
Las horas no pasan, los días se quedan y cuando debían ralentizarse corrieron como alma que lleva el diablo. ¿Es justo? En parte, es menos de lo que podría esperar de un castigo cualquiera. Así que tampoco puedo quejarme, supongo. Al igual que supongo que lo merezco.


1 jun 2014

Intro? Espero que Outro.

Creo recordar que era mejor cuando aún no nos conocíamos. ¿Qué éramos? Nada más que dos desconocidos que se cruzan en la calle, que se miran fijamente, ¿te conozco? No. ¿O sí? La mente te roba los recuerdos y te los devuelve hechos un collage, demasiado original y estrambótico para tu gusto. Así que... no quedan voluntarios para rehacer los recuerdos editados, nada de formatear las neuronas, son las únicas que tienes, y nunca recordarás más allá de tu nacimiento.
Pero luego lo piensas, ¿qué somos? Dos conocidos. Antes íntimos, demasiado quizás, otros opinan que no lo suficiente. Confianza justa. Dejar huella y adiós.


En realidad este post es tan estúpido como todo lo que está pasando, lo que estoy pensando.
Es que no tiene ni sentido plantearse nada de esto.

12 may 2014

05.02

Soy como Sísifo, cargando una gigante roca, no sin mucho esfuerzo, montaña arriba, hasta la cima, para que justo al final, en el último momento, se me escape de las manos y se caiga ladera abajo.
¿Qué he hecho yo para merecer eso? No, no es el Karma, ya le pagué lo que le debía… Sea lo que sea, me hace sentir horrible, como en el fondo de un pozo tratando de encontrar un recoveco donde poder apoyar el pie para escalar y salir de ahí, pero sin encontrarlo. Estoy encerrada, agobiada, asfixiada, y no sé cómo demonios salir de este círculo vicioso que me tiene atrapada y del que parece que no puedo salir.
En el fondo sé qué he de hacer exactamente para conseguir superar todo esto, pero es tan difícil… requiere demasiado trabajo, horas y horas y horas infinitas y la desmotivación me empuja mar adentro sin dejarme salir, es una terrible corriente que me impide avanzar, ni siquiera nadar más que sea dos brazadas.
Sentirse inútil te hace creer que eres estúpido, débil, que no vale la pena esforzarse… Estoy tan equivocada… No me cuesta ver la realidad, pero me cuesta tanto afrontarla… Una zanja que se abre bajo mis pies, ¿cómo pasar al otro lado? Algo me dice que en alguna parte hay un puente, pero es imposible verlo, así que tendré que arriesgarme. Con los ojos cerrados. Un all-in y a por todas. Que sea lo que tenga que ser.

3 abr 2014

Fl u u u me

Y allí estaba yo, frente a tu puerta, con la mano suspendida a la altura de mi pecho, casi rozando la madera que nos separaba. Así tal cual me quedé, esperando. Esperaba que por algún casual tu subconsciente te hiciera reaccionar y abrir, sabiendo en el fondo que yo estaba ahí fuera, esperando a que pasara algo.
Tal vez no tenía el suficiente coraje para hacer que mis nudillos llamaran tu atención a base de golpes, que te giraras hacia la puerta preguntando quién era para encontrarme ahí, de pie, sin nada que decir pero queriendo decirlo todo. Me sobraba orgullo y me faltaba decisión, pero ganas, más que suficientes. Y allí me quedé, con el orgullo atragantado, tapándome los ojos, tupiéndome los oídos. Y no, parece que nunca te decidiste a abrir la puerta. Y sí, me cansé de esperar. Y también me cansé de no tener los cojones suficientes para hacerme existir.

2 nov 2013

Rolling como los Stones

¿Ley de la Atracción?



Está claro, no siempre va a pasar lo que más deseamos, por suerte o por desgracia. Pero bueno, hablando de lo que ya hablamos una vez, la Ley de la Atracción no es cierta en todos los casos, ya que no es lo mismo presentarte a un examen con la actitud de aprobar que ir a ese mismo examen con la certeza de que aprobarás.
Como toda regla, existen excepciones (o tal vez lo que voy a exponer sea la excepción) pero vamos a centrarnos en una sola cosa. He encontrado un fallo en esta Ley, y es que cuanto más seguro estés de que va a pasar un cosa, existen menos posibilidades de que pase. ¿Por qué? Quién sabe.
Leído así parece una locura, porque si estamos seguros de que algo pasará es que tenemos argumentos que apoyan nuestra seguridad y que (aparentemente) respaldan que ese algo ocurra. Sin embargo, el Universo es caprichoso. Nunca podemos estar cien por cien seguros de que algo vaya a ocurrir. Es imposible saberlo.
Piensa en algo cotidiano que forme parte de tu rutina, algo que estés seguro de que pasará durante el día de mañana. A pesar de que estás muy seguro de que ese algo va a ocurrir, pueden pasar mil cosas que eviten que ocurra. Por lo tanto, tú que estabas 100% seguro de que ese algo iba a darse, no te das cuenta de que ese porcentaje va disminuyendo hasta un 50% que permite a la Ley de la Atracción jugar en tu contra.
[…]

Sé que estoy pensando en algo pero no sé el qué



Sinceramente los ejemplos dan todo el asco. La Ley de la Atracción seguirá funcionando. Es un hecho, y siempre será así. Simplemente ocurrió que me topé con la excepción. La excepción que confirma la regla. Esa puta regla en la que confío tanto que me la acabó jugando. Si es que ya ni en mí misma puedo confiar. ¿Decepción? No, para nada. Pero podría haberlo hecho mejor, podría haberlos dejado a todos con la boca abierta. Y lo hubiera hecho. Pero existen factores. Malditos factores. Tan ajenos a mí en un principio pero yo los ato a mí, los coso a mi piel, los convierto en extensiones de mi cuerpo. Y me la juegan. A la próxima si eso me los pegaré con velcro. Entonces podré separarlos cuando sea necesario (tan fácil decirlo pero tan complicado cumplirlo en ese momento…).
Y es así. Estoy ausente, perdida. Y bien que deseo encontrarme, porque no sé dónde cojones estoy, en qué pienso ni qué cojones estoy haciendo. Quiero ponerme la cabeza en orden, porque amueblada ya estaba. Pero alguien la ha terremotado. No sé cuándo, cómo ni por qué, pero una mañana me desperté así y desde entonces no he dejado de buscarme.
Ella me dijo que escribiera si quería encontrarme. Y eso estaba haciendo. Y eso sigo haciendo. ¿Me estoy encontrando? Tal vez estoy unos pasos más cerca de saber quién soy, porque ya no soy la que era, para nada.
He vuelto a llorar. Pero esta vez en silencio. No hicieron falta ni lágrimas. Pero dolió como si las hubiera, y mucho más que una hostia en la boca del estómago. ¿Que qué sentí después? Que todos tenemos un pasado, y que se puede olvidar mientras se supera, pero siempre está ese día en que tenemos la guardia baja, que todo nos molesta y recordamos demasiado.
Sé que estoy pensando en algo pero no sé en qué, y eso me confunde. Las ideas pasan demasiado rápido, parece que viajen al futuro a la velocidad de la luz. Tal vez me las vuelva a encontrar en cinco años. A lo mejor entonces escribo una segunda parte. A lo mejor entonces me encuentre y dejaré de estar en la nada, flotando en el vacío. Así, sin más.

9 ago 2013

A veces sueño que vienes a verme. Es muy raro porque no te conozco pero tú vienes y me dices "¿Raquel?" y yo, sorprendentemente, me levanto, asiento con timidez y digo "Te estaba esperando". Es increíble porque ni siquiera sé tu nombre, ni a qué vienes, pero en mi sueño sé que traes un puñado de soluciones para mí. Y yo me voy contigo, contenta, porque aunque sé que mis problemas sólo dependen de mí, también sé que tengo mucho que aprender de ti y que gracias a eso podré solucionarme a mí misma.
Hay un momento en el sueño en el que dejas de hablar y me miras profundamente, casi leyendo mis pensamientos, y entonces dices eso que me provoca un escalofrío "No tengas miedo". Pero no lo dices porque tenga miedo de ti, ya que contigo me siento increíblemente segura, sino porque sabes que tengo miedo de muchísimas cosas.
Inseguridades. El querer perfeccionarnos nos provoca estos miedos. Quieres que los elimine, pero es difícil. Hay miedos que llevan conmigo desde no me acuerdo cuándo y de hoy para mañana no se pueden superar.
Cobijas mi mano dentro de la tuya y me haces saber que todo va a ir bien, que sólo tengo que esforzarme. Dices que sabes que soy más fuerte de lo que creo, más de lo que hago creer a los demás.
A tu lado me siento pequeña. Hay algo en ti que te hace increíble, casi perfecto. Lo sabes todo pero al mismo tiempo apenas sabes nada. Tal vez sea la labia suficiente para decir las cosas en el momento exacto.
Cuando nos despedimos sé que estoy más cerca de mí misma. Y justo una última pregunta que jamás se llega a responder "¿Quién eres?".


27 jul 2013

Comedown Machine

Silencios que, aunque podrían parecer incómodos, no lo son. Al menos no a mis ojos (u oídos). Siento que las horas pasan pero se me hacen minutos, pero aún así se alargan. La tarde se eterniza. Pero mejor, puedo disfrutar. Y disfruto. Pero entonces algo me frena. Una mirada.

A las personas les cambia la cara en determinados momentos. Hoy fue uno de esos. Un cambio expresivo al completo, que pude disfrutar con todo lujo de detalles aunque sólo se produjera en un mero instante. Y entonces esa mirada. Esa mirada que tanto he llegado a odiar. Sus ojos taladrando los míos, haciendo un terrible boquete en cada uno de ellos, ahondando hacia mi cerebro, destruyendo todo a su paso. Derritiendo con aparente dulzura la prudencia y matando a sangre fría los malos recuerdos y las indecisiones. Una mirada que se ríe; él se ríe cruelmente creyendo saber cuál va a ser el próximo paso, seguro de que lo va a controlar todo, que no hay nada que yo pueda hacer para evitarlo.

Ya me miraron una vez así, hace ya un tiempo. Y recuerdo lo que sentí aquella vez: miedo. Tenía miedo de esos ojos, que parecían desearme al mismo tiempo que parecían querer ahorcarme. Y sí, acabaron ahorcándome (no en sentido literal). Y todo acabó por los suelos, y yo, echa pizcos. 

Y ahora, otra vez la misma mirada. Yo soy otra, él es otro, es otro momento, es otro rollo. Pero es la misma mirada. Pero ahora no me dejaré llevar. Precaución es la palabra que apareció entre tanto alboroto cuando esa mirada volvió a aparecer.
Esta vez no. Esta vez voy a ganar yo.

16 jul 2013

Baby, we both know that the nights were mainly made for saying things that you can't say tomorrow day

¿De verdad quiero saber si este sentimiento fluye en ambos sentidos? Me diré que no sé, que los sentimientos no se pueden explicar, que ponerles nombre es estúpido, que a lo que yo llamo amor tal vez tú lo llamas odio, que no podemos saber o conocer algo que no podemos tocar, ¿o sí se puede? Entonces me preguntarás: ¿de qué están hechos los sentimientos? Y yo te diré que no lo sé, que no quiero saberlo, que con sentirlos ya tengo; da mucho trabajo sentir cosas que tu cerebro te recomienda no sentir, o no sentir lo que te gustaría. Corazón y mente van por caminos a veces separados y hay que saber adaptarse. ¿Quieres saber lo que pienso? ¿Quieres ponerle nombre a esto? Ya lo he dicho, hay cosas que no pueden tener nombre, ponerle nombre es demasiado racional comparado con lo irracionales e ilógicos que son los sentimientos, ¿entiendes? Y si no lo entiendes yo ya no puedo hacer nada, nunca se me dio bien explicar lo que sentía, ni tampoco demostrarlo. A veces doy más, a veces menos, no tengo nada que hacer, siento que no puedo cambiar y me da pena, no sólo por mí, sino por ti que lo sufres como si de una quemadura de cigarrillo se tratara. Te quema la piel, los pensamientos, te quema por dentro sin que te des cuenta, y soy yo la que tiene la cerilla y el bote de gasolina, y a pesar de estar frente a ti, rociándote con ese oloroso líquido y encendiendo un fósforo, no eres capaz de darte cuenta. Más que una bendición soy una maldición, ya te advertí. Y el que advierte no es traidor. ¿O tienes un as en la manga?



12 jul 2013

Twitter de noche

Joder, cómo la hemos cagado. Mira en qué nos hemos convertido. Somos cenizas, ardimos demasiado rápido. Prendimos con facilidad. ¿El tiempo qué nos ha enseñado? Que estamos mustias, podridas, pero que podemos con todo. No hemos muerto, seguimos al pie del cañón. ¿O somos carne de cañón? A veces me pregunto qué ha sido de aquellos años en los que nada importaba. Luego llegaba el arrepentimiento. Y más tarde la superación. A veces para ese último paso se necesitan años. Pero esta vez hemos tenido suerte, ¿no crees? Bueno, igual no. Todavía lamentamos las malas decisiones tomadas hace ya dos años. ¿Estás oyendo? Dos años. Deberíamos avanzar, que ha llegado el momento. Pero avanzar a veces simplemente se hace demasiado difícil. Pero lo seguiremos intentando.

4 jul 2013

Intoxicated

Estar borracho es como un sueño. No sabes cómo has llegado hasta donde estás ni qué has estado haciendo. Sólo el momento, rollo Carpe Diem, a full. ¿Lo demás? Qué importa, mañana sobrios ya arreglaremos los desperfectos. Por ahora borrachos se está bien.



20 feb 2013

I'm the devil boy, come with me and we'll make many storms

A veces cree poder controlar el mundo, ¿no es cierto?
Se siente poderoso, que puede con todo, que no pueden derribarle, que su estrategia es infalible. Pero no es así. Ninguna persona es capaz de hacerle ver lo débil e insensato que es en esos momentos de euforia máxima, nadie tiene el coraje de avisar porque ninguno quiere hundirse a su lado más adelante en la miseria del mundo real.
Porque en realidad a nadie le importa su vida, todos pasan a su lado como meros pasajeros disfrutando de su éxtasis pero incapaces de avisarle de lo que se acontece ahí fuera, lejos de su yo. Porque nadie quiere caer; ninguno tiene suficientes cojones como para echarle una mano, cuando es posible que más lo necesite, siendo lo suficientemente altruista como para que no le importe derrumbarse a su lado.



27 ene 2013

Mirarte. Hay momentos en los que no necesito nada más que mirarte. Son tus ojos los que me absorben, me llevan a otro mundo. Es inevitable, y aunque no lo fuera, no haría nada por evitarlo. Porque lo que veo allí, tras tus pupilas, es perfecto, increíble. Eres tú.

1 may 2012

29 abr 2012

We can make the world stop

Todo es tan raro, tan diferente, extraño... Pero sobretodo es tan difícil, nadie fue capaz de avisarme de a qué me iba a enfrentar. Supongo que si me lo hubieran dicho no habría accedido y no estaría aquí hoy escribiendo estas líneas que me saben a poco.
Pero creo que no haber aceptado habría sido peor que esto.
Porque en el fondo esta situación es increíblemente increíble.


28 abr 2012

No longer just in black and white

Hay muchas cosas que decir pero a veces sobran las palabras para expresarme.
Creo que últimamente esa es la base de mi día a día, querer exteriorizar lo que siento pero no poder hacerlo con palabras, porque son cosas que van mucho más allá de simples letras entrelazadas entre sí.
Supongo que todos nos hemos sentido así alguna vez. Y si no es así, vaya buena o mala suerte la de aquel que lo puede decir todo hablando sin más.


24 mar 2012

(ex) Poliandria

No sé, de repente como que me estoy olvidando de ti. Te quiero pero me estoy dejando llevar, y tú te alejas. Antes era todo tan idílico, tan cercano; pero quiero que cambie, ha entrado alguien en escena que me está haciendo cambiar. Me da pena pero sé que es lo correcto, que las cosas como están no funcionarán nunca, o tal vez sí, quién sabe cómo será el futuro. Pero por ahora creo que lo mejor es dejar de pensar en eso, en el futuro. Prefiero aprovechar mi presente, y tú, aunque me duele muchísimo decirlo, no estás en él.



Sin embargo nunca será un adiós definitivo.

There are many things that I would like to say to you, but I don't know how

La amistad de verdad es como un matrimonio eterno, no existe el divorcio; pero hay peleas, hay momentos de amor, placer intenso, gritos, risas, susurros, abrazos de verdad, grandes consejos, largas conversaciones, confesiones, cabreos, discusiones... Cosas malas que las sobrepasan las buenas y así sucesivamente. Pero es una amistad que nunca se pierde, que siempre está ahí cuando la necesitas, aunque hayan pasado meses desde la última vez que hablaste con esa persona. Y esa es la gran diferencia entre una amistad cualquiera y una de verdad, que esta última es para siempre, pase lo que pase, aunque la muerte nos separe.


15 ene 2012

And I spent all night stuck on the puzzle

Tengo ganas de llamarte. Me muero de ganas de hacerlo. Quiero quererte y que tú a mí también me quieras. Quiero contar cada una de tus pestañas, quiero pasar mis dedos por tu pelo castaño, quiero investigar cada centímetro de tu piel, quiero que cada uno de los pequeños pelos de tus brazos se ericen cuando pase mis dedos entre ellos. Quiero que me abraces cuando haga frío, y cuando no lo haga también. Quiero que me mires con esos ojos que tienes y quiero que mientras me cruza tu mirada sonrías de esa manera tan especial. Quiero que me conozcas tanto como para adivinar mis pensamientos en los momentos más silenciosos y quiero que sepas respetar esos silencios. Quiero demasiadas cosas, pero lo que más ansío es que te des cuenta de que he estado aquí mucho tiempo. Seguramente el día en que me vaya será cuando te des cuenta de lo mucho que me necesitas.
Y entonces no querré volver.