15 abr. 2013

Amor, cuatro letras que dan mucho de qué hablar

Una vez leí que una de las fases del amor es el encantamiento.
Sinceramente, la primera vez que leí aquello me reí "¿Hola? Ni que fuera magia o algo así", pero ahora estoy completamente de acuerdo. ¿Qué es el amor sino un embrujo total que nos eleva a lo que consideramos el paraíso? Es un encantamiento. Cuando se está enamorado, estás embobado todo el día, no paras de pensar en esa persona y muchas veces te descubres a ti mismo pensando en cosas románticas sin haberte dado cuenta (sobretodo en las clases aburridas, es inevitable). Parece que todo lo demás deja de importar y lo único por lo que merece la pena hacer las cosas es la otra persona y todo lo relacionado con ella. Es cierto que el amor tiene su lado malo: a veces hay discusiones (no se puede estar siempre de acuerdo) y peleas, pero cuando de verdad se está enamorado todo eso importa mucho menos que lo que se está construyendo con la otra persona. Se tiende a perdonar, a seguir con la parte bonita del amor: el encantamiento (viva esta palabra, que no hago más que repetirla).

Y bueno, dejando de irme por las ramas y hablando del amor de una manera un poco más "objetiva" (si es que eso se puede, claro), ¿han oído hablar del amor según Sternberg? Este señor psicólogo representa el amor en un triángulo (sí, muy hipster todo) y el tipo de amor depende de tres variables: la intimidad, la pasión y el compromiso.



Muchas veces el amor, sea cual sea, se acaba rompiendo. Por lo que sea, no importa realmente el motivo, el caso es que se acaba. Ya no hay pasión, compromiso o intimidad. Dos grandes almas gemelas pasan a no ser nada más que conocidos; y a veces ni eso. Supongo que esa es la parte más difícil y complicada del amor, el desamor.

El desamor no es otra cosa que un proceso en el que intentas borrar de tu interior un sentimiento que llevas un tiempo X sintiendo fuertemente por alguien. Y el amor no es fácil de borrar, siempre queda ahí una marca en el corazón. Da igual lo mucho que intentes olvidarte, probar a ver si un clavo saca a otro clavo o ahogarte en una botella. Es igual, siempre quedará algo que hay que aprender a dejar de intentar eliminar y empezar a superarlo.

Se aprende mucho del amor ¿sabes? El amor es una locura, te vuelve loco. Haces cosas y no entiendes el por qué y sientes otras tantas en partes del cuerpo que no sabías ni que tenías. Descubres que amar es increíblemente perfecto, sobretodo cuando es recíproco. Amar y ser amado. Suena bien, ¿eh? Suena tan bien que podría ser la melodía más hermosa jamás escuchada. El amor es algo así como genial. Y digo "algo así como" porque en realidad no existen palabras para describirlo. Es una de esas cosas que hasta que no las experimentas no las entiendes ni comprendes su significado completo. Sí, podemos definir el amor como un gran número de reacciones químicas que se producen en nuestro cerebro, pero eso a alguien que está enamorado le da igual, no le importa si segrega endorfina u oxitocina, no le importa si son las feromonas quienes eligen a la pareja perfecta. Nada de eso le importa. Porque da igual las explicaciones científicas o filosóficas que haya sobre el amor; el amor es único e inexplicable. Y el amor no se trata de explicar, se vive y ya está.

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