16 jul. 2013

Baby, we both know that the nights were mainly made for saying things that you can't say tomorrow day

¿De verdad quiero saber si este sentimiento fluye en ambos sentidos? Me diré que no sé, que los sentimientos no se pueden explicar, que ponerles nombre es estúpido, que a lo que yo llamo amor tal vez tú lo llamas odio, que no podemos saber o conocer algo que no podemos tocar, ¿o sí se puede? Entonces me preguntarás: ¿de qué están hechos los sentimientos? Y yo te diré que no lo sé, que no quiero saberlo, que con sentirlos ya tengo; da mucho trabajo sentir cosas que tu cerebro te recomienda no sentir, o no sentir lo que te gustaría. Corazón y mente van por caminos a veces separados y hay que saber adaptarse. ¿Quieres saber lo que pienso? ¿Quieres ponerle nombre a esto? Ya lo he dicho, hay cosas que no pueden tener nombre, ponerle nombre es demasiado racional comparado con lo irracionales e ilógicos que son los sentimientos, ¿entiendes? Y si no lo entiendes yo ya no puedo hacer nada, nunca se me dio bien explicar lo que sentía, ni tampoco demostrarlo. A veces doy más, a veces menos, no tengo nada que hacer, siento que no puedo cambiar y me da pena, no sólo por mí, sino por ti que lo sufres como si de una quemadura de cigarrillo se tratara. Te quema la piel, los pensamientos, te quema por dentro sin que te des cuenta, y soy yo la que tiene la cerilla y el bote de gasolina, y a pesar de estar frente a ti, rociándote con ese oloroso líquido y encendiendo un fósforo, no eres capaz de darte cuenta. Más que una bendición soy una maldición, ya te advertí. Y el que advierte no es traidor. ¿O tienes un as en la manga?



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