25 feb. 2014

Oh and she thinks she's the one but she's just one in twenty-four.

Que dice que sí. Ahora dice que no. Ahora aparenta una cosa, y ahora el contrario.
Nunca parece que exista algún tipo de escala de grises; es o blanco o negro. Una pena, no hay nada mejor que los pequeños matices.
Y un día, después de semanas sin dar señales de vida, llamará a tu puerta. "-Hey, ¿qué tal? -Bien, ¿tú qué?" y ya está. Con tres palabras de mierda vuelve a formar parte de tu vida, a serlo todo para ti, la excusa perfecta para seguir sobreviviendo en la selva de la vida. Todo dejará de tener importancia, el pasado se borrará de tu memoria aunque fuera una experiencia horripilante y que jamás quisieras repetir, y lo verás todo con nuevos ojos, todo es perfecto, parece. Pero volverá a pasar, volverás a morir, acabarás hecho polvo, tirado en una cuneta de una carretera cualquiera queriendo que los buitres se acerquen a comerte las entrañas para que toda esta puta mierda se acabe. Y una vez más conseguirás recuperarte, demasiado rápido, pero crees que es mejor así. Volverá a hablarte y notará tu pequeña desconfianza pero finalmente volverá a ganarse tu atención. ¿Cómo? Ojalá pudiera saberlo. Desaparecerá de nuevo durante un tiempo X en el que empezarás a olvidar lo que duele su presencia, y cuando se te haya pasado todo el rencor aparecerá de nuevo con su estúpido saludo, dispuesto a aniquilarte de nuevo. ¿Lo conseguirá? Dicen que nunca.
Yo no sé qué es peor, si morir o si sobrevivir para sufrir eternamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario