19 jul. 2013

We can be heroes just for one day

No sé si tendré tiempo para escribir más cartas porque podría estar demasiado ocupado intentando implicarme. Así que, si esta acaba siendo mi última carta, quiero que sepas que me encontraba mal cuando empecé el instituto y tú me ayudaste. Aunque no supieras de qué hablaba ni conocieras a nadie a quién le hubiera pasado lo mismo, hiciste que no me sintiera solo. Sé que algunas personas dicen que estas cosas no pasan y que hay gente que olvida lo que es tener dieciséis años en cuanto cumple los diecisiete; y sé que algún día todo esto serán anécdotas, que nuestras fotos se volverán viejos recuerdos y que todos nos convertiremos en padres o madres de alguien. Pero ahora mismo estos momentos no son anécdotas. Todo esto está pasando. Estoy aquí, y la estoy mirando, porque es preciosa.
Puedo verlo, en ese instante te das cuenta de que no eres una historia triste. Estás vivo. Te pones de pie, ves las luces sobre los edificios y todo lo que hace que te asombres. Escuchas la canción de aquella noche en el coche con las personas a las que más quieres en el mundo. Y en ese instante sientes que somos infinitos.


Las ventajas de ser un marginado (2012)




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