29 jun. 2013

UIE

De esto que me despierto de mala hostia (cuando me gritan por las mañanas me cabreo, como todos) pero a los dos minutos se me pasa. Y joder, qué raro, ¿no? Me quedo un rato vegetal en cama, ¿playa o no playa? Ser vaga nunca va a cambiar. Me apalanco en casa. Finalmente me levanto. Desayuno, se acaban los cereales ricos. No pasa nada, no me importa. Joder, qué misterioso. Y yo aquí de buen humor, y es todo muy raro. ¿Una poción de felicidad infinita? Tal vez una sonrisa a destiempo, un guiño, no sé. La primera canción que escuché al poner el iTunes o el vídeo que vi al abrir el QuickTime que se había quedado ahí desde ayer. El móvil medio muerto que pide auxilio o el iPod que no para de pitar whatsapps. No sé, pensé que sería la silenciosa mañana pero realmente los perros no dejaban de ladrar y los coches de pasar bajo mi ventana. Calor pegajoso que debería ponerme de mal humor, pero no. Estoy contenta, ¿es verano? La primavera pasó volando. Realmente no, pero es interesante pensar que sí. Las cosas están saliendo bien, eso dicen las malas lenguas, ten cuidado, dicen otros. Yo me quedaré aquí, pero inquieta, porque quieta no puedo estar, se me escaparían los detalles, esas cosas que me llenan poco a poco. Así que decido meditar, ¿qué meditas? Joder, mente en blanco, ¿no? Me dejo llevar, ya sabes, cierras los ojos (o miras al infinito, que al caso es lo mismo) dejas de oír a tu madre llamarte y te viene justo eso a la mente. En medio de ese estado de trance, comunicando con el más allá o tal vez con algo que está un poco más cerca. Esa palabra. Esa sensación. Y vuelves a la vida. Parpadeas. Joder, qué complicado es esto, pero qué satisfactorio. Dime, ¿todos los humanos lo notan igual?, ¿durará para siempre? La quiero infinita. Ya sabes, como si fuera un número que no deja de aumentar. Una asíntota en una función o yo qué sé. El Universo no, porque él se acaba, o eso dicen los que saben. Al caso, ¿vendrá de una dimensión paralela? Uf, no sé, pero estoy como off, nada me afecta, es como anestesia general, o más bien local. Me mantiene el cerebro sedado, no noto nada, solo cosas que me gustan y que quiero sentir. ¿Drogada? Eso me dijo alguien ayer, y yo me reí. ¿Para qué quiero droga cuando tengo dosis infinitas en mi propio cerebro? Reacciones químicas que al final nos acabarán matando. Si no nos atropella un coche antes. Creo que he dejado de respirar escribiendo esta mierda. ¿Qué cojones es esto? Falta de oxígeno. Hipnosis inducida por mí misma.

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