23 sept. 2012

No juro por jurar.

Juro que nunca he sido más sincera que cuando tus ojos decían odiarme, cuando tus palabras me traspasaban como dagas afiladas, cuando tu mirada... esa mirada que no quiero que fijes más en mí.
Juro que esas palabras de mi boca salieron sinceras, no querían complacerte, querían decir lo que era cierto, lo que sentía. Y he de admitir que esto tal vez me quede grande, pero no quiero cambiarte y por eso tal vez deba esperar un poco a crecer para que así me quede perfecto. De mi talla. A mi altura.
Pero puedo esperar. Sé que puedo. Siempre he sido paciente y me enorgullezco de poder contar con esa virtud. Pero lo realmente importante no es que yo sepa esperar a que todo mejore, lo importante es saber si tú eres lo suficientemente paciente para esperar por mí.



Y espero que sí.

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