11 jul. 2011

[...]
Hubo una larga pausa, y poco a poco Snape fue recobrando la compostura y dominando su respiración. Al fin dijo:
-Está bien. De acuerdo. ¡Pero no se lo cuente nunca a nadie, Dumbledore! ¡Esto debe quedar entre nosotros! ¡Júremelo! [...] ¡Quiero que me dé su palabra!
-¿Mi palabra, Severus, de que nunca revelaré lo mejor de ti? - Dumbledore suspiró, escrutando el rabioso y angustiado rostro del profesor -. Está bien, si insistes...


Harry Potter y las Reliquias de la Muerte - J.K.Rowling

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