12 jun. 2011

Nunca creí en la perfección, pero cuando tus labios me rozaron por vez primera, sentí que eras la perfección personificada. Todo en ti era perfecto, cada abrazo, cada caricia... Eras tan deseable... Desaprovechamos mucho tiempo, lo sé, y daría lo que fuera por volver al pasado, pero no podemos cambiar nada. Hay cosas que no pueden cambiar, no porque no queramos, sino porque hay algo que nos lo impide. Y es una pena. Supongo que no tengo que disculparme, pero por alguna razón siento que debo hacerlo. Lo siento. Siento haberte complicado así la vida, tal vez nunca debí aparecer, quién sabe... Pero lo que pasó no se puede borrar. Y se que arrepentirme no me arrepiento de nada. Pero lo siento, de verdad.

1 comentario:

  1. Qué bonito! Precioso Blog, te sigo
    Un besito.

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