13 jun. 2011

El mundo es simplemente sorprendente. Increíble cómo cosas insignificantes nos arrancan sonrisas cada día o nos hacen cambiar nuestro modo de ver al resto de las personas. Un encuentro casual, un "¡Anda! ¿De qué se conocen?", un chiste malo que mata neuronas, una anécdota estúpida que nos cuentan cuando estamos tristes, una promesa imposible, una apuesta idiota, un abrazo imprevisto, un beso robado regalado, una sonrisa furtiva, unas risas indiscretas en medio del silencio, la adrenalina mientras haces cosas p r o h i b i d a s.

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