22 abr. 2012

La estrella de los tejados

Siempre andamos por ahí buscando la felicidad, personas que nos completen, que nos hagan felices.
Pero, ¿qué es la felicidad? Es algo tan abstracto, intocable, nunca sabes a ciencia cierta si la posees o no, si se va o si se quedará para siempre. Hoy puedes sentirte radiante y mañana tal vez estés de mal humor. Todo depende de ti desde un principio.
Sin embargo, quiero volver a la frase inicial. Quiero que observen muy bien lo que está después de la primera coma "personas que nos completen, que nos hagan felices".
Para aquellos que consideran que la felicidad hay que buscarla en las relaciones con el resto de las personas, tanto amigos como familia o pareja (no digo que la felicidad no se encuentre ahí, en realidad está en todas partes), la expresión está bastante clara; hay que buscar en los demás nuestra felicidad. Y no voy a negarlo.
Pero, ¿en quién exactamente hay que buscar la felicidad? La mayoría de las personas (me incluyo) buscan la felicidad en personas que aún no conocen, que están ahí esperando ser descubiertas. Eso es un error en cierto modo.
No voy a decir que conocer gente nueva sea un error, a mi me encanta; pero muchísimas veces (la gran mayoría) las personas que más felices nos pueden hacer son las que siempre han estado ahí, las que nos aman de verdad. Y no hablo de amor de pareja, hablo de amor de amistad sobretodo. Y desgraciadamente tendemos a infravalorarles. Deberíamos pararnos a pensar más a menudo y preguntarnos quién vale y quién no para formar parte de nuestra vida.


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