17 sept. 2011

Un día cualquiera. O no.

Una anciana sentada en un banco observa escandalizada a una joven pareja besándose apasionadamente en medio de la calle. Unos metros detrás de esta misma señora, dos chicas hablan alegremente con el dependiente de una tienda, que trata de ligar con una de ellas. En ese mismo momento, al otro lado de la calle, dos amigos se reencuentran después de un año sin verse, y varios bancos más allá una chica se levanta corriendo escapando de una abeja que pasaba demasiado cerca. En su pequeña carrera, la chica choca con un estudiante universitario al que se le caen todos los apuntes al suelo y ella, avergonzada, le ayuda a recogerlos.
Ninguno de los dos podría imaginarse en ese momento lo que ocurriría tan solo unas semanas después del casual, o no tan casual, encuentro.

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