24 jul. 2011

Heridas en las manos.
Los dedos prácticamente destrozados.
Pegarle a la pared no es la mejor fórmula relajante y desestresante.
Pero cuando pierdes algo que amas, eso te da exactamente igual.
Incluso prefieres sentir dolor, para así creer que estás más cerca de lo que sintió por tu culpa.
Lágrimas de rabia cruzan tus mejillas a una velocidad indescriptible para ser tan solo agua.
No haces más que culparte, crees que sintiéndote culpable le podrás recuperar. O que te podrás perdonar.
Pero ya nada se puede arreglar.
Lo hecho, hecho está y así se quedará.

2 comentarios:

  1. Me he sentido así. Creo que cuando ni mil perdones sirven lo mejor es dar un paso al costado. Así la otra persona si siente de verdad querer perdonarte volverá por su cuenta, en ese caso, procura de verdad no lastimara mas :)
    Todo tiene solución. Y con el tiempo verás que sea cual sea dicha solución va a ser lo mejor...
    ¡Saludos!!

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  2. Te inspiró lo que te conté el otro día o qué? jajajaja
    pensaba que al final iba a poner: A lo hecho pecho, esque me mata esa frase xD

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