2 jun. 2011

Percepciones contradictorias

Y es que cuando tus largos dedos rozan mi piel me queman. Es un calor intenso, pero a la vez es el frío más paralizante que existe. Se me eriza el pelo de la nuca. Un escalofrío recorre mi cuerpo. Y después entro en una cálida calma que son tus brazos. Una cárcel de la que espero que nunca me dejes salir.

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